Muchas personas tienen la idea de que entrenando, cuando realizas el ejercicio de fuerza, es cuando el músculo crece, y por eso piensan que cuantas más horas entrenen, más crecerá el músculo.
Esto es un error. En el entrenamiento de fuerza, lo que buscamos es la hipertrofia, es decir, el aumento de masa muscular. En este entrenamiento se producen microroturas fibrilares en el músculo debido a la congestión muscular.
Este suceso no supone directamente el crecimiento muscular, si no que realmente cuando el músculo crece es cuando se regenera. Esto se produce cuando el cuerpo descansa pero... ¿cuándo es el momento en el que el cuerpo descansa mayormente? Durante el sueño, cuando dormimos.
Una vez realizado el entrenamiento llega el momento clave, el momento del post-entrenamiento. Aquí es importante: primero, alimentarse bien.
Es importante una dieta rica en
hidratos de carbono para regcuperar los niveles de glucógeno; y proteína, que al fin y al cabo, son los ladrillos que construyen el músculo. También es importante suplementarse bien. Uno de los mejores recuperadores que hay es la
glutamina, el cual se comercializa en polvo o en pastillas.
Y por supuesto, descansar bien. El cuerpo necesita descansar y el descanso es como cuando los ingenieros meten un Fórmula 1 en boxes para repararlo, exactamente igual. Importantísimo.
En definitiva, para ganar masa muscular hay que entrenar con cabeza: no entrenar más de hora y media por día y dejar un día de descanso al menos entre medio de la semana.