Las proteínas, lejos de la mala prensa que adquieren por los "no deportistas", cumplen unas funciones básicas en el desarrollo de las funciones básicas del organismo
Funciones estructurales: Su función es la de formar los pilares de los tejidos corporales (colágeno, pelo, piel).
Funciones reguladoras: Intervienen en la regulación de muchos procesos fisiológicos y están involucradas en la percepción del dolor.
- Funciones inmunológicas: Colaboran en las respuestas que protegen al cuerpo de sustancias extrañas (anticuerpos, interleucinas...)
- Funciones contráctiles: Permiten el acortamiento de la célula muscular (actina y miosina).
- Funciones catalíticas: Actúan como enzimas que regulan acciones bioquímicas.
- Funciones de transporte: Transportan sustancias vitales por todo el cuerpo.
Por lo tanto, como podrás ver, no sólo juegan el papel de aumentar y mantener la masa muscular. Sin embargo, y como ya sabemos, todos los extremos son malos y deberás ajustar el consumo de este macronutriente a tus necesidades con tal de no sobrecargar los órganos.
En caso de no llegar a los requerimientos, considera el uso de suplementos de
proteínas de calidad.