Nesquik lanzó Nesquik UP con el claim de "doble proteína". El claim es técnicamente correcto: tiene más proteína que el Nesquik clásico. El problema está en el punto de comparación elegido. El Nesquik clásico es una base de referencia muy baja en proteína, lo que hace que duplicarla siga siendo un aporte modesto. Y mientras tanto, el producto sigue teniendo más del doble de azúcar que de proteína. Este es el caso de un beneficio real pero irrelevante en contexto.
La técnica del punto de comparación bajo
Cuando un producto afirma "doble proteína", la información útil para el consumidor no está en el multiplicador sino en los valores absolutos. Duplicar una cantidad pequeña da como resultado otra cantidad pequeña. Triplicar cero sigue siendo cero. La técnica de comparar contra una versión base de la propia gama es habitual en marketing alimentario precisamente porque permite afirmaciones matemáticamente verdaderas que generan una percepción desproporcionada de mejora.
En el caso de Nesquik UP, la versión clásica de Nesquik es la referencia. El Nesquik original es un cacao soluble azucarado donde la proteína no es un componente relevante: el producto existe para dar sabor a chocolate a la leche, no para aportar proteína. Usar esa base como punto de comparación para un claim de "doble proteína" es seleccionar el punto de partida más conveniente para que el múltiplo suene más impresionante.
La comparación que revelaría la imagen real del producto sería contra otras opciones de la misma categoría de uso —bebidas de cacao para el desayuno— o mejor aún, contra el Nesquik 100% sin azúcar, que existe dentro de la misma gama. Si el consumidor compara Nesquik UP con la opción sin azúcar de la misma marca, el perfil de azúcar del UP resulta difícil de defender bajo una imagen de producto "mejorado".
Azúcar vs. proteína: la proporción que importa
El dato más revelador del análisis de FITstore sobre Nesquik UP es que el producto tiene más del doble de azúcar que de proteína. La presencia de "proteína" en el nombre y en los claims del frontal genera en el consumidor la expectativa de un perfil nutricional orientado hacia ese macronutriente. Pero la realidad de la tabla nutricional muestra que el azúcar sigue siendo el nutriente dominante en el producto por un margen amplio.
Este desfase entre la percepción generada por el marketing y la composición real del producto es uno de los mecanismos más estudiados en psicología del consumidor alimentario. Cuando un producto añade "proteína" a su nombre, los consumidores tienden a subestimar su contenido calórico y de azúcares, a considerarlo más apto para dietas de control de peso, y a percibirlo como una opción más saludable en general. Ninguna de estas percepciones está necesariamente respaldada por la tabla nutricional.
La proteína de levadura que utiliza Nesquik UP como fuente proteica añadida —mencionada en los comentarios de la publicación— es una fuente legítima de proteína completa, pero su presencia en cantidad suficiente para crear un diferencial significativo en el perfil nutricional del producto es la pregunta que la tabla nutricional debe responder, no el claim del frontal.
Dentro de la misma gama: el problema de la comparación interna
Uno de los aspectos que FITstore subraya en este análisis es la importancia de comparar dentro de la misma gama del fabricante, no solo contra la versión estándar. Nesquik ofrece al menos tres grandes referencias: el Nesquik clásico, el Nesquik 100% sin azúcar, y el nuevo Nesquik UP. Cuando se ponen las tres juntas, la narrativa de mejora del UP se complica.
La versión sin azúcar existe para los consumidores que quieren el sabor a cacao sin el aporte de azúcares simples. El UP existe para los que buscan más proteína. Si un consumidor quisiera tanto menos azúcar como más proteína, ninguna de las dos versiones especiales resuelve completamente su necesidad. Esta dispersión de versiones dentro de una misma gama puede dar la ilusión de opciones saludables disponibles sin que ninguna de ellas represente una mejora integral respecto a la versión clásica.
El resultado práctico para el consumidor es que la gama se amplía en el lineal —más espacio de marca, más visibilidad— sin que ningún producto de la gama haya resuelto la tensión fundamental: un cacao soluble azucarado no deja de serlo aunque añada algo de proteína o elimine el azúcar y añada edulcorante.
Cómo leer un producto con claims de proteína
Ante cualquier producto que utilice el claim "proteína" en su comunicación, las preguntas útiles son siempre las mismas. Primero: ¿cuántos gramos de proteína por 100g o por ración? El valor absoluto es lo que importa, no el múltiplo respecto a la versión clásica. Segundo: ¿cuánto azúcar tiene ese mismo producto? Si el azúcar supera ampliamente a la proteína en la tabla nutricional, el claim proteico necesita ser relativizado. Tercero: ¿a qué precio se vende respecto a la versión estándar? La proteína añadida tiene un coste de producción, que en productos donde la diferencia proteica es marginal puede traducirse en un diferencial de precio desproporcionado.
En el caso de los cacaos solubles, la referencia de comparación más honesta para quien quiere proteína en el desayuno no es ninguna versión de cacao soluble azucarado, sino la proteína en polvo o los productos específicamente diseñados para aportar proteína de forma eficiente. Estos productos existen, son accesibles, y ofrecen un perfil proteico muy superior al de cualquier versión enriquecida de cacao soluble.
En resumen
- Nesquik UP reclama "doble proteína" comparándose contra el Nesquik clásico, una base de referencia muy baja que hace que cualquier múltiplo suene más relevante de lo que es en términos absolutos.
- El producto tiene más del doble de azúcar que de proteína: el claim proteico coexiste con un perfil de azúcares que no encaja con la percepción de producto mejorado nutricionalmente.
- La comparación más reveladora —contra el Nesquik 100% sin azúcar de la misma gama— cambia radicalmente la imagen del producto.
- La proteína de levadura usada como fuente de proteína añadida es legítima, pero la cantidad relevante es la que aparece en gramos en la tabla nutricional.
- Ante cualquier claim de proteína: comparar valores absolutos (g/100g), comprobar si el azúcar supera a la proteína, y evaluar si el diferencial de precio está justificado.
En FITstore: proteínas